
Casimiro Mondelo se mostró emocionado por el homenaje de la FEGAC. El centenario vecino de Montefurado lleva dando da fruta y agua a los peregrinos del Camino de Invierno que pasan por su casa décadas.
La villa de Quiroga vivió una de esas celebraciones que dejan huella en la memoria colectiva. La Federación Galega de Asociacións de Amigos do Camiño de Santiago rindió homenaje a Casimiro Mondelo, vecino del municipio, con motivo de su 100 cumpleaños y en reconocimiento a una vida entera dedicada a los peregrinos del Camino de Invierno.
El acto coincidió con el décimo aniversario de la federación, que quiso agradecer públicamente «o seu destacado compromiso, dedicación e valiosa contribución ao Camiño de Santiago e aos peregrinos que por el transitan». No fue una frase protocolaria, pues para quienes recorren esta ruta jacobea, el nombre de Casimiro es sinónimo de amabilidad y generosidad.
Durante décadas, este vecino de Quiroga se preocupó por quienes pasaban frente a su casa. Muchos peregrinos recuerdan cómo les dejaba fruta de su propia huerta y agua para ayudarles a recuperar fuerzas. Era un gesto sencillo, pero profundamente humano que lo convirtió en una figura querida y respetada.
La emoción del acto se multiplicó con la presencia de la Asociación Vía Franciscana de Chipiona, cuyos miembros viajaron casi mil kilómetros para acompañar al homenajeado. Lo definieron como «referente no Camiño de Inverno pola súa hospitalidade e afabilidade cara o peregrino», subrayando el impacto que su actitud ha tenido más allá de Galicia.
En el acto de reconocimiento también intervino Asunción Arias, presidenta de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago por Valdeorras, quien destacó la bondad y la entrega de Casimiro, un vecino «100% hospitalario cos peregrinos». En la misma línea se expresó el director del Plan Xacobeo, Ildefonso de la Campa, encargado de entregarle un diploma de reconocimiento. El Ayuntamiento de Quiroga se sumó a la celebración. El alcalde, José Luis Rivera, hizo entrega de una placa conmemorativa en nombre de todos los vecinos, subrayando el orgullo que supone para el municipio contar con personas que representan tan bien los valores del Camino.
Visiblemente emocionado, Casimiro Mondelo agradeció el homenaje y el cariño recibido. En su breve intervención confesó sentirse muy feliz y recordó con afecto el trato que siempre le brindaron los peregrinos que pasaron por delante de su casa.




